![]() |
|
|
|
HOGAR VICENTINO, NUESTRO HOGAR
HISTORIA En los primeros años de la década de los setentas, la asociación de Damas vicentinas agrupadas en torno a la Parroquia de Ntra. Sra. De la Paz, detectaron que en Guadalajara hacÍa falta una casa-hogar para enfermos indigentes e incurables. Decidieron tomar el reto de hacer algo al respecto y para ello siguieron un largo proceso, invitando a matrimonios ajenos a su agrupación, para concientizarlos del problema y proponerles unir esfuerzos en su propósito. Finalmente lograron conformar un grupo de once matrimonios, dispuestos a colaborar. Las primeras decisiones y sucesos importantes fueron, entre otros, los siguientes: Conscientes de que esta era una obra de largo plazo y que por lo mismo debía garantizarse su permanencia, se decide formar un capital de cuyos intereses viviera la institución. Esto lleva a que se constituya el Hogar Vicentino de Guadalajara, A.C. (HOVI), que serìa la que operaria propiamente la casa-hogar y la Asociación para Protección de Enfermos desamparados Especialmente Incurables, A.C. (APPEDEI), que se abocaría a recabar fondos para integrar el capital y que tendría por misión sostener con sus rendimientos al HOVI. Llegó un primer donativo por conducto de la Parroquia de La Paz, por un millón de pesos, que permitió iniciar los esfuerzos. Simultáneamente nos fue obsequiada una granja en la zona de la Nogalera, en lo que en aquel entonces eran las orillas de la ciudad de Guadalajara. De esta forma, con entusiasmo, ilusión y buena voluntad se iniciaron operaciones en el segundo semestre de 1973. Los sucesos importantes en los casi treinta años transcurridos, podemos resumirlos en los siguientes cuatro puntos básicos: Atender las 24 horas del día, durante 365 días del año a pobres de pobres, o sea, indigentes, con padecimientos incurables y desamparados, que es un reto monumental. Se ha podido resolver exitosamente, gracias a que desde el primero de octubre de 1979, la congregación de las R.R. Hijas de San José, aceptó hacerse cargo de la operación del HOVI, integrándose para este propósito, dentro de las propias instalaciones de la casa-hogar, una comunidad de esta Orden. Las labores de admisión, abastecimiento, construcciones, mantenimiento, finanzas, atención médica, etc., se han resuelto por una coordinada distribución de labores entre los señores y señoras que forman el Patronato y los cuales sesionan desde sus inicios en una junta mensual. Generosas aportaciones de empresa, particulares, clubes de servicio e instituciones, así como aportaciones eventuales de fondos públicos, han permitido ir acrecentando el capital y solventando, no sin aprietos, las necesidades económicas derivadas de la operación diaria del HOVI. Un meticuloso manejo contable, fiscal y administrativo ha sido fundamental para este propósito e inclusive, a partir de marzo de 1978 se decidió poner los fondos en un fideicomiso bancario. Fue posible mudarnos en noviembre de 1977, de las instalaciones originales en la Nogalera, a unas más amplias en el fraccionamiento Los Gavilanes, municipio de Tlajomulco de Zúñiga, Jal. Las que se han ido adecuando paulatinamente. En el tiempo transcurrido han sido albergadas 420 personas, de las cuales 291 finalmente fallecieron, 87 salieron del HOVI por razones diversas y 42 forman la población actual. A la fecha, HOVI es atendido por cuatro religiosas y veintidós personas remuneradas, contándose con instalaciones físicas de cincuenta camas. |